El sacerdote en diálogo

El 26 de septiembre, en el estado de Guerrero, 43 estudiantes de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa fueron desaparecidos a manos del estado. Hasta la fecha, no se tiene una idea real y tangible del paradero de los normalistas. Ante ello, las movilizaciones en el país han tomado forma y han representado una imagen del México que ya no está pasivo ante las desapariciones que lo han ido definiendo como país. Varias universidades, entre ellas la Universidad de Guadalajara y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, se han sumado a paros activos como una protesta ante el gobierno de la necesidad de políticas que realmente garanticen la seguridad de todos los estudiantes en territorio nacional.

Uno de los personajes clave para entender y conocer las distintas versiones sobre lo que sucedió con los estudiantes, es el sacerdote Alejandro Solalinde, quien hace unas semanas salió a la luz pública declarando que los normalistas habían sido quemados y asesinados. Ante estas declaraciones, los padres de los 43 normalistas desaparecidos le pidieron al sacerdote que se retirara del caso.

Ante estas circunstancias, con un auditorio lleno por estudiantes de preparatoria y universidad, el paraninfo de la Universidad de Guadalajara recibió la tarde de este lunes al sacerdote Alejandro Solalinde, quien presidió la conferencia “Ayotzinapa: verdad y justicia”, organizada por la Federación de Estudiantes Universitarios.

El sacerdote, quien arribó a la ciudad luego de estar en diálogos con los estudiantes de la Universidad de Sonora, hizo un llamado a los estudiantes a seguir activos ante esta situación que agota y quiebra la realidad nacional. Hizo hincapié en que México ha llegado al límite, pues los ciudadanos y más los jóvenes cada día tienen más claro que se encuentra en el poder un presidente al que no le interesan y que sólo se siente obligado a administrar un país que se pueda ofrecer y ajustar a los intereses internacionales.

Alejandro Solalinde, quien ha sido criticado por intentar llenar de protagonismo su papel en este caso, describió a México como un país en donde desaparecer gente se ha transformado en una actividad cotidiana, un país donde si los jóvenes piensan, critican y se oponen a circunstancias que no les ofrezcan oportunidades o futuro, se ven enfrentados a las balas y al poder de un estado que cada día los va dejando más solos, un estado incapaz de defenderlos, entenderlos y proporcionarles el diálogo necesario para que la violencia no siga en aumento.

Lamento que la ilusión de una esperanza hubiera provocado que los padres le pidieran que se retirara del caso, pues cree, los padres siempre irán tras aquellos actores que les ofrezcan discursos en donde sus hijos aparecen con vida y de regreso. Las declaraciones que Alejandro Solalinde hizo unos días atrás, hacían referencia a que los normalistas habían sido quemados, versión que no le pareció a muchos padres de los 43 normalistas que hoy se encuentran en busca de ellos.

Al finalizar la conferencia, advirtió que hasta el momento en el que el estado devuelva a los estudiantes las movilizaciones van a parar, de otro modo, los ciudadanos seguirán organizándose en todo el país para crear una exigencia firme que obligue al estado a ofrecer información verdadera sobre el paradero de los jóvenes desaparecidos.