Lágrimas — Veinte mujeres se despiden del dolor de ser mujer

“De niña tuve una relación muy íntima con el sufrimiento, el dolor y las lágrimas. Los asuntos profundos que se acumulan en el estómago y en el pecho. Conforme fui creciendo me hice de un diario para recopilar estos asuntos y al paso del tiempo me di cuenta que la mayoría de ellos tenían que ver con uno solo, el de ser mujer. Me dolían las cosas que le dolían a las demás mujeres, me dolía lo que le pasaba a las demás mujeres, me dolía cuando me pasaba algo doloroso por el hecho de ser mujer, de hecho, me sigue doliendo.” 12 de julio 2015

La artista mexicana Melissa Garcia Aguirre, recrea en la performance “Lágrimas” un ejercicio de extrapolación personal realizado en el marco del 1er Encuentro de Performance Cuerpos Encontrados invitó a 20 mujeres de diferentes partes del mundo a enunciar las palabras “adiós” “mujer” “adiós” “para” “siempre” “adiós” desde un lugar vacío, neutro o sin significado con el objetivo de librarse de una vez por todas del dolor de ser mujer. Durante 1 hora 30 minutos, entre lágrimas y de frente al dolor estas mujeres desgajan cebollas, cada una representante de su feminidad.

Haciendo referencia a la canción popular, “La barca de oro”, la cual narra la despedida que un personaje anónimo dedica a una mujer para iniciar su búsqueda hacia esta barca, imagen que se utiliza en la canción como metáfora de la muerte y el paso hacia otra vida.

De igual forma la artista, utiliza la autobiografía dispositivo para explorar y construir una identidad fantasma, o creada a partir de estándares sociales presupuestos que generan un discurso homogéneo; la perspectiva del género como un fenómeno performativo y por último la performance como manera de explorar el tiempo, el espacio y el cuerpo.
Garcia Aguirre crea en esta serie de acciones la disolución del cuerpo mediante la acción, legitimando a través del diálogo, la participación y la conformación de un solo cuerpo que es, al mismo tiempo, varios.

Cortesía Marisol Martinez & Iván García González

“Dice mi abuelita que hay cruces que nos toca cargar a nosotras las mujeres; mi abuelita que fue la hermana mayor de once hermanos, que se casó cuando todavía no sabía leer ni escribir y que fue golpeada brutalmente por su propia mamá, mi bisabuela, un día antes de su boda: “A ver si cierto que muy mujer”, le decía la viejita Simona mientras le metía una putiza”

“Todos los días me doy cuenta de como las instituciones, la gente, me han cagado la mente, no sé si lo que quiero es impuesto/adquirido o un anhelo genuino. Me doy cuenta de que actúo como si las cosas debieran ser de algún modo particular porque así una se siente más parte de la comunidad, pero ese deber ser me incomoda”

Cortesía Marisol Martinez & Iván García González

“Una cebolla por la historia de la esposa, ama de casa y madre de familia que me vendieron desde niña y que intenté creer.
Una cebolla por el embarazo y parto “porque así debe doler”.
Una cebolla por todo el acoso sufrido por “ser mujer” y vestirme de “esta manera”.
Una cebolla por la discriminación de ser “madre soltera” y por esto mismo una cebolla de felicidad porque de no haber sido así ahora estuviera llorando mucho más.”

Cortesía Marisol Martinez & Iván García González

“Si quiero un espacio para llorar todo el dolor que ha implicado el hecho de ser mujer, de recorrer desde que recuerdo, en cada una de las etapas que vivido (niñez, adolescencia , juventud y ahora) todas las razones y formas en que la historia, la sociedad, la familia, las amistades, la iglesia y el sistema socioeconómico y cultural me han hecho enojarme por la magnitud de la desigualdad, discriminación, violencia y exclusión en la que estoy inmersa y en las que están inmersas todas las mujeres.“

Cortesía Marisol Martinez & Iván García González

“En algún libro leí que avanzar en “desdibujar el género” es una tarea difícil y casi inalcanzable, eso sí lo creo pero en el “casi” he encontrado la oportunidad para creer en esa construcción en la que las mujeres de forma personal, relacional y social alcancemos nuestro derecho a la igualdad a través de un empoderamiento personal y colectivo de las mujeres.”

Cortesía Marisol Martinez & Iván García González