El mundo cultural que existe entre México y EUA

Inicio: 26 de mayo de 2018

Fin: 26 de junio de 2018

Arte Chicana en el Museo de la Ciudad

La muestra ARTE CHICANA da voz a artistas de origen mexicano, cuyas vidas están en permanente exposición a circunstancias extremas, y frente a las cuales resisten mediante manifestaciones artísticas multidisciplinares.

Su arte termina convirtiéndose en una manera de construir y re construir su identidad como individuos biculturales que han pasado por la migración ilegal, la prisión y la deportación a un país y una cultura que, siendo suyos, les son ajenos y hostiles en muchos aspectos. En algunos casos, el arte así creado opera como una estrategia de redención ante sí mismos y ante sus seres queridos en un momento clave de sus vidas; en otros casos es una celebración de su vida y de su identidad a través de una estética muy particular que la materializa por medio de símbolos, colores y referencias a sus orígenes históricos como mexicanos.

El arte como intercambio se construye y circula a partir de las necesidades de los artistas y del contexto en el que habitan. Esta afirmación, universal, se vuelve drásticamente real en el mundo chicano que existe a medio camino, física y simbólicamente, entre los Estados Unidos y México, y en el que los artistas se topan con múltiples adversidades.

Una de ellas, la prisión, se convierte en una estación de paso no buscada, que exige a quien la soporta radicales estrategias de adaptación. En este espacio amplio y complejo, siempre violento, aprender a esculpir una barra de jabón, o tener la habilidad para construir un barco de madera, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte. En la cárcel, donde el arte se vuelve una moneda de cambio cuyo valor está dado por la necesidad, tales obras son intercambiables por una sopa maruchan o algún otro objeto codiciado.

Bajo esta lógica, se intercambian símbolos por comida, sin dinero de por medio. En tal contexto de precariedad, es entonces que el arte cobra un valor mayor, aumentado: se vuelve un medio de supervivencia.

En pocos lugares como la prisión confluyen de manera tan emocional y pragmática los ingredientes que animan el espíritu artístico humano, que es lo único que, en realidad, tienen en común las diferentes manifestaciones históricas de eso que llamamos arte.

La exposición permanecerá hasta el 26 de julio en los horarios regulares del museo. De martes a sábado de 10:00 a 17:30 y los domingos de 10:00 a 14:30 hrs.