El póster Polaco

Para los años 50, Polonia era ya toda una institución en el arte del diseño gráfico; a consecuencia de la invasión soviética la propaganda comunista y la influencia stalinista había dejado una marca permanente que derivaba en el uso del arte como herramienta popular y acercamiento hacia el pueblo.

No había televisión y el gobierno controlaba todo, incluso la industria cinematográfica, como consecuencia a esto la cartelera era limitada y aun así la distribución de las películas era un tema complicado y sobretodo burocrático por las grandes políticas de censura características de los estados comunistas.

Como consecuencia se tenían pocas películas, de temas seleccionados y una estrategia de mercadotecnia o publicidad inexistente. Para entonces dos instituciones eran las responsables del manejo de la cultura cinematográfica del país, el Film Poski (Instituto Polaco de Cinematografía) y la Centrala Wynajmu Filmow, (Central de Rentas Cinematográficas).

Estas, eran las encargadas de crear material para publicitar sus películas, como naturalmente se encontraban en país donde el objetivo no era lucrar mediante grandes estrategias masivas de comunicación se vieron a la tarea a encomendar dicha tarea a artistas de todos los ámbitos para que de tal forma cada uno aportara su propia visión de la película mediante un póster.

Por la mañana se juntaban a ver películas, entonces uno gritaba “me la quedo”. Ese era el método de asignación de proyectos para los diseñadores, sin embargo también existían artistas a los cuales se les encomendaba especialmente un trabajo. A los artistas con mayor renombre se les asignaba las películas norteamericanas, a los demás se les daba películas europeas o soviéticas. Si se trataba de un filme polaco, entonces el director del filme era el encargado de seleccionar un artista para la creación de su cartel y no intervenía en la creación de este, era la visión del diseñador, un nuevo renacimiento del filme.

Es por esto que los pósters tienen un carácter propio, eran un amalgama de estilos, filosofías, gustos y personalidades. La escuela polaca tenia la particularidad de no tener paradigmas definidos mas que el estricto rigor de la calidad artística. Los diseñadores trabajan durante dos semanas intensivamente en el cartel asignado y desarrollaban todo desde el inicio, tipografía, colores, conceptos, sustancia. Además de esto, los artistas veían el filme solo una vez e incluso algunas veces ni siquiera tenían esa oportunidad y se les entregaba algunos fotogramas para que identificaran elementos claves en integrarlos al diseño.

Así trabajaron durante años creando el cuerpo de arte gráfico cinematográfico mas representante de la historia de las artes visuales, además de establecer parámetros artísticos que hoy en día siguen estando vigentes.