Workers, las grietas de la opresión

Frontera por definición es una línea que delimita espacio o extensión; un borde que impide la continuación de una acción o un margen para establecer un fin. José Luis Valle González ha tomado una frontera como punto de partida para el inicio de su ópera prima Workers, presentada en el 28 Festival Internacional de Cine en Guadalajara. Valle González inicia con un mar pasivo y melancólico que respira interrumpido por una serie de tablones que tienen como función el crear una barrera; esa barrera es la frontera entre Estados Unidos de América y México.

La cámara revela lentamente a una mujer que pasa café y alimento a alguien del otro lado por en medio de los tablones; mientras tanto, un niño juega en la arena. La cámara sigue su paso, revelando a un hombre de espaldas que observa la acción. Estos primeros minutos ponen en cuestión el concepto que tenemos de frontera, pues nos damos cuenta que siempre habrá una grieta que por mínima que sea logrará atravesar una mirada, una mano o una taza.

Workers es un viaje fragmentado, donde recibiremos información a partir de elementos dispersos que poco a poco irán teniendo congruencia para revelar un todo. Valle González construye la película a partir de dos historias paralelas. Por una parte, Rafael Heredia es un trabajador que tras treinta años de servicio para la empresa se presenta con su gerente para tramitar su jubilación, al revisar el expediente se da cuenta que es ilegal y como un último acto de cinismo le ofrece seguir trabajando en la empresa en lugar de denunciarlo a inmigración. Por el otro lado, Lidia es una ama de casa que trabaja para una millonaria que se encuentra en los últimos días de su vida. La mujer al morir deja toda su herencia su perra Princesa, quien será ahora la nueva jefa de la casa.

González trasmite una atmósfera contenida donde los personajes realizan sus acciones de manera autómata y limitada a un objetivo básico, la cámara no apunta a ninguna acción en específico sino a un entorno. La casa en donde trabaja Lidia, es presentada de esta manera; comenzamos una imagen de un jardinero podando un árbol en forma de perro; después la imagen de una estatua en forma de perro y al final vemos a Lidia limpiando el interior de la casa repleta de estatuas de mármol, artesanías grecorromanas y fotografías de un perro. Al final se nos muestra a una mujer en silla de ruedas con tanque de oxigeno mirando a la ventana y el perro en cuestión a un lado de ella.

Estos personajes están situados en un esquema vertical donde siempre habrá un poder superior que postergue su evolución. La película irá revelando poco a poco esas “grietas” por donde los personajes principales romperán las barreras que los oprimen. En el caso de Rafael empezará haciendo daños que parecieran insignificantes pero en un lapso de diez años suman cantidades millonarias. Lidia, por su parte va ideando un plan para que ella y sus compañeros de trabajo sean finalmente libres.

Workers es una pieza cinematográfica global que abarca una nueva construcción narrativa dentro del cine mexicano y que además plantea de una manera diferente problemáticas sociales de temática universal como la diferencia de clases sociales y la discriminación en México y Estados Unidos, pero sobretodo la acritud de la vida. Al mismo tiempo de apuntar hacia una oportunidad de escape mediante esos huecos desapercibidos entre las barreras.