Asger Carlsen: La deconstrucción de la forma

La Fotografía desde hace mucho tiempo se ha utilizado para crear un registro visual de las obras de arte en otros medios. Las esculturas famosas son probablemente más conocidas a través de la fotografía, y hace dos años, el MoMA de Nueva York dedicó toda una exhibición al papel de la fotografía en la documentación y la preservación del arte performance.

Esta es sólo una de las demostraciones de la brillantez de Asger Carlsen, que logra jugar con lo desagradable y carnoso en sus fotografías. En su última serie, el libro Hester —Morel— estudia desde un sentido más amplio el desnudo escultórico femenino. Conocido por sus extensivas manipulaciones, a menudo desagradables, Carlsen hizo Hester fotografiando modelos desnudos en su estudio, para luego trabajar y editar la toma en digital, donde se borra de manera meticulosa cualquier forma de apariencias humanas tradicionales. Las obras resultantes se convierten en esculturas digitales de carne y hueso de otro mundo, existiendo sólo en sus grandes impresiones de blanco y negro.

Carlsen elimina suficiente contexto humano de sus imágenes dándoles una curiosidad retorcida con poderosa calidad, que en un sentido son horribles, pero sin embargo es difícil no mirar de cerca, “trazando la longitud de una columna vertebral o el bulto de una cuarta pierna en busca de algo humano”.

Para más sobre las manipulaciones humanas de Carlsen, está libro Wrongde su serie pasada, que también trata del tema pero hacia aún sentido más humorístico.